115 / 226

Friday 31 de May

Primavera Sound Barcelona

Parc del Fòrum

En la boca lleva una antorcha. Su palabra guía. Su palabra arde. El verbo de Kate Tempest ilumina los rincones oscuros de la Gran Bretaña del Brexit. Y, después, los prende en llamas. Y nos prende en llamas. Porque hay tanta verdad en sus versos que, al final, no hablan solo de un país en particular, sino de todo el sistema turbocapitalista en general. La Europa perdida. El planeta del caos. La poesía inflamable de la Tempest es la misma que quemaba en Piss Factory de Patti Smith o en Inglan Is a Bitch de Linton Kwesi Johnson. También la que estalla en la sinhueso working class de Jason Williamson de Sleaford Mods. Porque cuando Kate le pone música a su spoken word, entonces se convierte en una Anne Clarke disfrazada de Guy Fawkes soliviantando a las masas contra la distopía neoliberal. ¿Qué se merece más, un Mercury Prize o un Ted Hughes? Ambos, y además… ¿se le podría dar la presidencia del mundo?

Whoops (Fiction Records, 2018)

Compartir