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Saturday 01 de June

Primavera Sound Barcelona

Parc del Fòrum

En la canción homónima de su disco The Colour In Anything, James Blake canta sobre lo que pasaría si un día despertara y no fuera capaz de encontrarle el color a nada. Blake no verbaliza lo que haría, pero no hace falta. Todo su espectro sonoro y lírico se mueve en ese punto, entre lo invisible y la superficie, siempre en la tensión del que carga con bagaje acumulado pero nunca explota del todo. Sea por el desamor, la tristeza o el vacío existencial, James Blake pone música a lo que supondría asomarse a ese abismo. A través del post-dubstep que casi apadrinó, del soul autotuneado o de ese hip hop que tanto le fascina y en el que tanto ha incidido (con Kanye, con Kendrick, con RZA, con Travis Scott... o con Beyoncé), sus canciones dominan el espacio, el subtexto, las texturas. Y muchas veces lo hacen desde la angustia, porque si bien el arte no necesita el dolor, el dolor sí necesita el arte.

Don’t Miss It (Polydor, 2018)

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